El Chaco
Chaco: Del Quechua chaku. La palabra Chaco aparece por primera vez en un acta oficial recién en el año 1608, aunque la palabra era conocida por los españoles mucho antes.
Un documento escrito en Potosí con fecha 2 de noviembre de 1592 de un tal Cristóbal González titulado “Probanza de servicios” dice que “el gobernador de la Provincia de Tucumán le manda, junto con el capitán Pedro de la Sarte, conquistar y poblar el “Chacoualando” (Chaco Gualambá) que se encuentra del otro lado del río Bermejo, cerca de la cordillera de los Chiriguanos”.
Según Nicolás del Techo “designase con este nombre el inmenso país que comprende parte del Paraguay, Tucumán, Río de la Plata, Obispado de Santa Cruz de la Sierra y Arzobispado de Charcas. Cuando llegaron los españoles al Perú y Tucumán, un considerable numero de indios huyeron al Chaco, por eso se habla allí la lengua aimara usada en el Perú. Los pueblos mas conocidos son: los tanuyes, teutas, mataguas, agoyas, tobas, mocobíes, zapilitaguas, churumatas, toconotíes, abipones, y varios otros.”
El Padre Lozano dice que los indios llamaban Chacú al producto de sus cacerías, y que luego fue transformado en Chaco por los conquistadores. Middendorf afirma que los indios daban el nombre de Chaco a un tipo de cacería que consistía en agruparse y rodear las colinas, luego espantando a gritos y pedradas a los animales que allí vivían, los dirigían hacia un abismo o valle encerrado donde los animales eran muertos a “bastonazos, pedradas y de otra manera”.
En el Perú, los Incas llamaban Chaco a las grandes cacerías colectivas donde se reunían entre 4 a 5 mil indios, y donde mataban miles de ovejas con la táctica descrita.
Hubo varias expediciones exploratorias del Chaco, iniciadas desde Bolivia como del Paraguay.
En 1721 los Jesuitas Patiño y Niebla suben el Pilcomayo con dos embarcaciones por unas 200 leguas.
En 1794 el Cnel. José Espinola cruza el Chaco llegando hasta Salta, regresando por el mismo territorio.
En 1883 el Dr. Daniel Campos partiendo de Tarija llega hasta la confluencia del Pilcomayo con el Paraguay después de 4 meses de travesía.
En la actualidad, se llama Chaco a la parte occidental del Paraguay, cuya extensión es aproximadamente 60% del país. Desde 1932 al 1935, bolivianos y paraguayos se enfrascaron en una guerra llamada “Guerra del Chaco” que duró tres años menos un día sobre la posesión de estas tierras escasamente poblada.
Bolivia y Argentina también tienen territorios llamados “chaco”, estos forman parte de la misma gran planicie que comienza en los contrafuertes andinos en Bolivia y Argentina y se extiende hacia el sur, prolongándose en las pampas.
En Bolivia la palabra chaco también se usa con el significado de chacra, capuera o kokue.
Chaco Gualamba: Se llamaba así, desde tiempos de la colonia, al antiguo territorio paraguayo ubicado entre los ríos Bermejo y Pilcomayo, actual provincia de Formosa y sur de Salta. El Padre Lozano escribió su “Descripción chorográphica del Gran Chaco Gualamba”.
Un documento escrito en Potosí con fecha 2 de noviembre de 1592 de un tal Cristóbal González titulado “Probanza de servicios” dice que “el gobernador de la Provincia de Tucumán le manda, junto con el capitán Pedro de la Sarte, conquistar y poblar el “Chacoualando” (Chaco Gualambá) que se encuentra del otro lado del río Bermejo, cerca de la cordillera de los Chiriguanos”.
Según Nicolás del Techo “designase con este nombre el inmenso país que comprende parte del Paraguay, Tucumán, Río de la Plata, Obispado de Santa Cruz de la Sierra y Arzobispado de Charcas. Cuando llegaron los españoles al Perú y Tucumán, un considerable numero de indios huyeron al Chaco, por eso se habla allí la lengua aimara usada en el Perú. Los pueblos mas conocidos son: los tanuyes, teutas, mataguas, agoyas, tobas, mocobíes, zapilitaguas, churumatas, toconotíes, abipones, y varios otros.”
El Padre Lozano dice que los indios llamaban Chacú al producto de sus cacerías, y que luego fue transformado en Chaco por los conquistadores. Middendorf afirma que los indios daban el nombre de Chaco a un tipo de cacería que consistía en agruparse y rodear las colinas, luego espantando a gritos y pedradas a los animales que allí vivían, los dirigían hacia un abismo o valle encerrado donde los animales eran muertos a “bastonazos, pedradas y de otra manera”.
En el Perú, los Incas llamaban Chaco a las grandes cacerías colectivas donde se reunían entre 4 a 5 mil indios, y donde mataban miles de ovejas con la táctica descrita.
Hubo varias expediciones exploratorias del Chaco, iniciadas desde Bolivia como del Paraguay.
En 1721 los Jesuitas Patiño y Niebla suben el Pilcomayo con dos embarcaciones por unas 200 leguas.
En 1794 el Cnel. José Espinola cruza el Chaco llegando hasta Salta, regresando por el mismo territorio.
En 1883 el Dr. Daniel Campos partiendo de Tarija llega hasta la confluencia del Pilcomayo con el Paraguay después de 4 meses de travesía.
En la actualidad, se llama Chaco a la parte occidental del Paraguay, cuya extensión es aproximadamente 60% del país. Desde 1932 al 1935, bolivianos y paraguayos se enfrascaron en una guerra llamada “Guerra del Chaco” que duró tres años menos un día sobre la posesión de estas tierras escasamente poblada.
Bolivia y Argentina también tienen territorios llamados “chaco”, estos forman parte de la misma gran planicie que comienza en los contrafuertes andinos en Bolivia y Argentina y se extiende hacia el sur, prolongándose en las pampas.
En Bolivia la palabra chaco también se usa con el significado de chacra, capuera o kokue.
Chaco Gualamba: Se llamaba así, desde tiempos de la colonia, al antiguo territorio paraguayo ubicado entre los ríos Bermejo y Pilcomayo, actual provincia de Formosa y sur de Salta. El Padre Lozano escribió su “Descripción chorográphica del Gran Chaco Gualamba”.
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